Significado
La Dama ocupa en la baraja un sitio estructuralmente distinto del de las otras treinta y cuatro cartas. Aquellas llevan una palabra: llegar, desgastarse, atar, escribir. La carta 29 lleva una persona. Es lo que se llama una carta sujeto, o significador. Algunas listas españolas la nombran también La Mujer; el nombre cambia, la función no.
Designa a la consultante cuando esta es una mujer, o a la figura femenina central de la pregunta cuando quien tira no está implicada en persona: la pareja, la madre, la socia, la responsable. No describe un temperamento, ocupa un sitio. Por eso se lee muy mal aislada: una carta sujeto sola dice «alguien», y nada más.
Un punto de numeración merece enunciarse con claridad, porque es una fuente recurrente de error. La Dama es la carta 29 y El Caballero la 28, en ese orden, en la escuela alemana de la línea Dondorf que sigue este módulo. Varias fuentes en inglés muy difundidas, entre ellas Labyrinthos, invierten los dos números. Si una tabla que consultas coloca la figura femenina en el 28, no coincide con la referencia usada aquí.
La imagen de la línea Dondorf, hacia 1890, la representa de cuerpo entero, a menudo de perfil, vuelta hacia un lado de la lámina. Algunas escuelas leen esa orientación: lo que la figura mira pertenecería a aquello hacia lo que va, lo que deja atrás a aquello que abandona. La convención cambia de una baraja a otra, así que conviene comprobar el propio ejemplar antes de convertirla en regla.
La carta 29 y El Caballero son las dos cartas sujeto principales del Petit Lenormand, y se responden entre sí. Puestas una junto a otra, ya no hablan de dos individuos sino de la relación que los sostiene.
Otras cartas de persona pueden servir de significadores secundarios cuando la pregunta hace intervenir a varias figuras: El Niño (13) para alguien joven o recién llegado, El Perro (18) para un allegado fiel, El Zorro (14) para una figura profesional o para alguien cuyas intenciones piden comprobación, El Oso (15) para una autoridad o alguien de más edad, La Serpiente (7) para una persona que complica, La Cigüeña (17) para quien trae un cambio, Los Lirios (30) para una figura de experiencia. Estas cartas conservan su palabra habitual: solo se vuelven personas si la pregunta lo pide de forma explícita.
Por último, La Dama no anuncia nada. No promete ni un encuentro ni un regreso. Nombra un sitio ocupado en la situación en el momento de la tirada, y ese sitio es el eje de toda la lectura.
Naipe y lectura tradicional
La Dama lleva el recuadro del As de Picas. Esta correspondencia procede de la baraja de piquet de 36 naipes que acompañaba al Petit Lenormand en su origen, y es estable en la línea Dondorf. El nombre de la lámina no tiene relación con los rangos de la baraja de naipes: aquí solo cuenta el recuadro.
En la escuela alemana, el palo de Picas aporta peso y seriedad: lo que obliga, lo que zanja, lo que viene de una instancia. En una carta sujeto conviene manejar ese matiz con prudencia: no dice nada del carácter de la persona, solo recuerda que el sitio ocupado es central y que pesa en la tirada. El rango de As añade la idea de base y de punto de partida.
Algunas ediciones modernas ya no imprimen ese recuadro y lo sustituyen por una cuarteta o por nada. La correspondencia sigue siendo válida para la lectura, simplemente no aparece en la ilustración.
Combinaciones esenciales
El sentido nace de la pareja. La gramática es fija: la primera carta es el nombre, la segunda el calificativo. Con una carta sujeto, la regla se lee sin dificultad: la carta que sigue a La Dama describe lo que la caracteriza o lo que la ocupa.
| Combinación | Lectura |
|---|---|
| La Dama + El Corazón | Una mujer enamorada, un sentimiento sostenido por ella |
| La Dama + El Caballero | La pareja, la relación entre las dos cartas sujeto |
| La Dama + El Zorro | Una mujer en su oficio, su vida profesional |
| La Dama + Los Caminos | Una mujer ante una elección |
| La Dama + El Ancla | Una mujer estable, asentada en su situación |
La mecánica completa de las parejas se detalla en la lectura por combinaciones.
Posición en el Grand Tableau
La posición 29 de un Grand Tableau es la casa de La Dama: el sitio de la figura femenina. Pero la carta 29 desempeña allí sobre todo otro papel, el de punto de anclaje de la lectura entera.
Se la localiza primero y después se lee el tablero a partir de ella. Las cartas situadas detrás pertenecen a lo que precede, las que están delante a lo que sigue, las de arriba a lo que domina la situación, las de abajo a lo que la sostiene. La distancia hace el resto: cuanto más cerca está una carta del sujeto, más pesa y más actual es; cuanto más lejos, más débil o más remota es su influencia en el desarrollo.
Los tres formatos de tablero, la lectura de las distancias y la tabla de las treinta y seis casas se detallan en la página del Grand Tableau.
Palabras clave
| Registro | Palabras |
|---|---|
| Sentido central | Carta sujeto: aquella en torno a quien se organiza la lectura |
| Papel | La consultante, la figura femenina central |
| Función de lectura | Punto de anclaje, referencia de posición, medida de distancias |
| Significadores secundarios | Niño, Perro, Zorro, Oso, Serpiente, Cigüeña, Lirios |